Es bien sabido que a un marinero, cuando se le pierde su brujula y escucha cantos mágicos de sirenas y se lanza a los abismos dejando de lado toda su antigua vida terrenal, es la misma muerte, señora amante de los marineros, la que se encarga de devolverles la vida. Pero la muerte en el fondo de los abismos no es tan trágica señores.
Y de un momento a otro el marinero se encuentra nuevamente en su barco, estupefacto e inmóvil, como despertando de un sueño y dibujando una sonrisa melancolica. Y decide partir otra vez, esta vez con la luna como guía, soñando con puertos mágicos y saboreando cada minuto de sus viajes... y sintiendo para sus adentros que las almas desde la luna sonríen mientras duermen y se regocijan y toman formas llenas de luz para volver a llenar los sueños de los dulces marineros.
Las sirenas de los mares son hermosas, y enloquecen hasta los mas aguerridos con sus cantos. Yo les digo... dejense llevar por sus cantos hermosos. Vale la pena. Lo unico que ningun hombre ha podido soportar, es su silencio.
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